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Tus cartas de colores

Mi abuela tenía un taller de géneros de punto. Hacía trajes a medida, y sus modistas cortaban, tejían con máquinas y cosían unos trajes de un acabado perfecto.

Mi madre nos llevaba al taller a la salida del colegio. Sentadas en sillitas bajas de madera, las cuatro hermanas, como las costureras, hacíamos los deberes y jugábamos con un imán enorme, que servía para recoger alfileres, y con unas cartas de colores.

Estas cartas eran cartulinas en las que primorosamente se pegaban trocitos de lana, como diminutas madejas. Había todo tipo de texturas, grosores y colores. Pero lo más bonito era su efecto “degradé”, su efecto arco iris.

Los rosas se sucedían, tomaban tonalidades violetas  y se unían a los azules, los azules verdeaban y tornaban en verdes y luego en amarillos. Los amarillos se llenaban de color y se “anaranjaban”. Los naranjas se sofocaban y enrojecían. Y los rojos se desvaían y se convertían en delicados tonos de rosa y , de nuevo, vuelta a empezar.
Mis recuerdos infantiles van unidos a las lanas de colores. Me gusta contemplarlas, acariciarlas y jugar con ese mágico y cálido arcoíris.

Quizás por todo ésto, me gusta jugar con los colores. Admirarlos, observarlos y descubrir que también nosotros somos cartas de colores, con mil matices diferentes que cambian según los días, las circunstancias, los entornos y los contextos en los que nos movemos.

Pero ¿conocemos nuestros colores, nuestros matices? Las grandes compañías analizan profundamente sus colores corporativos, buscando impacto y creación de marca . ¿Y tú? ¿Conoces esos matices que te hacen distinto y especial?. Te animo a encontrarlos.
Contrasta opiniones, habla con expertos. Busca tu matiz y encontrarás tu marca.

1 comentario en “Tus cartas de colores”

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