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5 comentarios en “¿Somos tigres u ovejas? Desde el blog de top ten recursos humanos España”

  1. Marta García San Martín

    Aprender constantemente de los errores y no permitir un solo segundo de fracaso…¿fracaso? ¿qué es el fracaso?…es el único de tus puntos que no me convence….

  2. Precisamente, no permitir un solo segundo de fracaso, porque el fracaso reside en nosotros, no en lo que nos rodea. Si no alcanzamos el objetivo propuesto, deberemos replantearnos nuestras acciones y volver a empezar allí donde creamos que cambiara el resultado. Si el no alcanzar el objetivo nos hace sentir el fracaso, esto nos impedirá replantearnos nuevas acciones y no aprenderemos de lo que hemos vivido. El error está en nuestro hacer y nos permite el aprendizaje, el fracaso reside en nuestro ser y surge como una emoción de derrota y abatimiento. ¿Cómo vamos a cambiar y corregir el rumbo desde la derrota? A mi me parece muy complicado.

  3. Cuando vamos por la vida caminando por la «fina y delgada linea del Exito-Fracaso» podemos correr el riesgo de intentar las cosas una , dos ó , a lo sumo tres veces, puesto que ninguno de nosotros queremos fracasar ni ser unos fracasados. Si en lugar de ir por la vida con el paradigma de «Exito-Fracaso», lo cambiamos por el de » Exito-Aprendizaje», estoy seguro todos vamos a intentar, cuando no conseguimos nuestro objetivo, hacer las cosas de manera diferente tantas veces como sean necesarias y aprovechando los errores como oportunidades de mejora….

  4. Fracasar, errar, fallar, malograr… distintas palabras que en estos casos vienen a referirse a lo mismo.
    Según la RAE un fracaso es un malogro, un resultado adverso de una empresa o un negocio, y un error es una acción desacertada o equivocada. El error conlleva al fracaso y a que el resultado no sea el esperado en un principio ni se alcance el objetivo, pero eso no significa que sea el fin del mundo, ni que no puedas corregirlo. El error y el fracaso te lleva a aprender de ello, de lo que has hecho bien o mal, de lo que ha salido bien o mal, e intentarlo de nuevo.
    Esa emoción de “fracasar” puede llevarte a una emoción de “superar”, “mejorar” y enfrentarte a retos una y otra vez. El sentimiento y la emoción va en uno mismo y uno mismo aprende, decide y elige sus actos y cómo reaccionar ante los acontecimientos.

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