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Buscando un trabajo

¿Y, ahora qué hago?

Parece que de lo que toca hablar es de esto, de cómo conseguir encontrar un empleo en nuestro “querido” mercado laboral.  Trataré de describir aquí las cinco claves que en mi experiencia son fundamentales para incrementar las posibilidades, reducir el tiempo de búsqueda y maximizar las posibilidades de encontrar “algo” deseable:

  1. No estás parado.  La búsqueda de empleo es un proyecto personal, que requiere tiempo y preparación.  Olvídate de todos esos sitios virtuales o reales en los que las personas se reúnen a llorar por su mala suerte.  Hoy en día, encuentra trabajo la persona positiva, que sabe comunicar lo que puede aportar y que no para de llamar a una puerta y a otra.  Tú eres el mismo, mientras prestabas servicios para un tercero, o ahora que buscas un “cliente” a quien prestar esos servicios.  Por tanto, no estás en paro estás activamente buscando donde prestar tus valiosos servicios profesionales.  Como hacemos muchos que trabajamos por cuenta propia todos los días.
  2. No tengas miedo a contar lo que estas buscando.  El “mundo” debe saber que estas buscando trabajo, que estas buscando un “cliente”.  No hay nada malo en ello, cuanta más gente lo sepa mejor, más posibilidades.  No se traba de “mendigar”, eso está para aquellos que no saben ni lo que aportan ni lo que son capaces de hacer.  Si sabes que puedes aportar debes contarlo, sin miedo.  Se coherente con tu experiencia, no busques imposibles. No es momento, si quieres acortar el periodo de búsqueda, de plantear cambios bruscos.  Empatiza con el posible contratador.
  3. Se flexible y realista.  Hoy trabajar para una empresa o trabajar por cuenta propia tiene poca diferencia.  En una empresa nadie te garantizará un puesto de trabajo, tendrás que ganártelo día a día, como quien presta servicios por su cuenta.  En el proceso de búsqueda si ves alternativas de colaborar con terceros, aunque sea algo eventual, valóralo.  Estas opciones permiten ampliar las redes de contactos, te mantienen activo a ojos de los demás y mejoran tu marca personal.  Los objetivos no tienen porque ser directos.  No te obceques en repetir ni puesto, ni salario, ni tipo de empresa.  El mundo está lleno de posibilidades para cumplir tu objetivo vital.  Analízalo
  4. Cuida la marca persona.  Debes permanecer en contacto con “tu mundo”.  Visita las asociaciones profesionales, las salas de conferencias, los centros de reunión habitual de otros líderes y a los que acudías cuando tenías una tarjeta con logotipo, ofrécete para prestar parte de tus conocimientos en proyectos de ayuda desinteresada.  Lee, escribe, intenta impartir alguna clase o ponencia, o convertirte en alumno.  No salgas del mundo, no te encierres.  Tú sigues siendo tú. ¿Cuándo despiden a un entrenador, en que se convierte el entrenador? En un entrenador despedido, pero en un entrenador.  Un directivo o un manager es exactamente lo mismo.
  5. Rompe las reglas.  Ya en el 2001 William A. Cohen escribió un libro sobre cómo buscar empleo titulado así, por cierto, se editó en Deusto.  Haz tus presentaciones, tus escritos, tus comunicaciones creativos, destaca.  Diseña un plan de negocio de tu proceso, síguelo, ajusta sus fases, cúmplelas.  No te quedes en el plan financiero, maneja un plan de marketing personal.

El profesional que afronta estas situaciones, que demuestra a su entorno que sabe manejarlas, acorta substancialmente su “travesía del desierto” el que se paraliza o únicamente se queda en llamar a la puerta de los head hunters, tardará más en el viaje, y además no lo aprovechará.

Suerte para todos.

1 comentario en “Buscando un trabajo”

  1. José Vera Brusca

    Hola Javier.
    Sabes muy bien que yo no soy quién para «enmendarte la plana» en temas de búsqueda de empleo. Coincido plenammente en tus comentarios pero, si me lo permites, añadiría el tema de la innovación, de la imaginación a la hora de buscar un nuevo trabajo o empleo. El ser humano, por suerte, es capaz de hacer más de una tarea en su vida profesional (aunque, a veces, no sea capaz de hacerlas al mismo tiempo).

    Como paréntesis cómico-ilustrativo, en mis años mozos corría la «especie» sobre un presidente de los Estados Unidos de que no era capaz de caminar y dde mascar chicle, al mismo tiempo. También las feministas dicen de los hombres que somos «mono-tareas».

    En la, cada vez más frecuente, situación de encontrase uno en búsqueda de un nuevo empleo, la imaginación es fundamental a la hora de prospectar otras áreas profesionales, donde uno mismo sea capaz de desarrollar «vocaciones ocultas». Por ello sugiero, a quien se encuentre en un proceso de búsqueda activa, que no se limite a buscar «más de los mismo», si no que haga un gran esfuerzo de análisis personal (con la ayuda y el apoyo de quienes mejor le puedan conocer), con el fin de descubrir nuevos campos de actividad en los que pueda aportar algo novedoso; de «marcar la diferencia».
    En esta fase de renovación, los responsables de los procesos de selección ayudarían mucho si se dejaran llevar por la imaginación a la hora de orientar o asignar a los candidatos disponibles y no dejarse llevar por la solución «facilidad» de buscar, únicamente, candidatos «clónicos» o provinientes del mismo sector.
    Espero que esta sencilla aportación «redondee» tu trabajo divulgativo.
    Saludos.
    José Vera.

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