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ACATAR O VENCER

Por fin un «problema resuelto», el Tribunal Constitucional falla a favor de la legalidad de la Ley del matrimonio homosexual.

Comienzan las batallas políticas unos que «acatan el fallo del tribunal», otros que «la igualdad ha prevalecido sobre quienes, una vez más, intentaban imponer su moral». Todos toleran nadie acepta, como siempre vencedores y vencidos, ganadores y perdedores, división de opiniones y perdida del foco sobre el objetivo.

Cortina de humo, lucha de egos y mientras aumentan las cifras de la desilusión y la desconfianza.

Ocurre lo mismo en la mayoría de las Empresas, en las relaciones familiares o en los entornos sociales. Alguien  “jefe@”,  “miembr@” del grupo o del entorno propone, el resto acata, sin embargo la sensación es que desde el acatar consideramos, normalmente imposición, por lo que ¿dónde queda “aceptar” y construir desde la propuesta?

Eso, para mí, sí es fijar el foco en el objetivo. Es construir la relación desde la aceptación del otro como legitimo, es buscar las alternativas más adecuadas para conseguir el fin, es generar resultados a través de las sumas de opiniones, pareceres o puntos de vista que, aunque “a priori” sean dispares, debajo existen soluciones comunes.

Claro que como siempre nos gusta ganar y por eso nos oponemos, claro que siempre alguien tiene más poder que autoridad y se impone, claro que como siempre es mejor convencer “(vencer con argumentos ) que influir, claro que así estamos desde tiempos a…, claro que así nos van las cosas.

Mejor construir y asumir responsabilidad, aunque el tomar decisiones no siempre nos garanticen el éxito. Pero no, somos como nos educan y la educación es un arte que, todavía muchos mortales, no la asumimos mas allá que la que leímos en el  Sun Tzu (el arte de la guerra).

Ya lo decía Goya en uno de sus grabados   “…y no hay remedio”

2 comentarios en “ACATAR O VENCER”

  1. Totalmente en línea contigo. Aceptar es dar la conformidad a algo desde donde uno se siente cómodo. El foco de nuestra educación (mal entendida competitividad) se ha construido sobre la diferencia de base y no sobre lo común. No estoy de acuerdo con llamar matrimonio a la unión de personas del mismo sexo, pero si el Tribunal Constitucional falla a favor de ello, será que, en este momento es el bien común. Es este pensamiento del será qué, en donde la confianza juega el papel constructor. No estoy de acuerdo en que mi jefe desarrolle esta nueva acción comercial, pero si después de hablarlo, razonarlo, escucharlo y que me escuche, la decisión sigue siendo esa, será qué, es el bien para alcanzar el objetivo, confío en ello, confío en el equipo. La crisis de confianza que tanto se cacarea es eso, mantener la posiciones aún a costa de sentirte perdedor y, ¿cómo actúa alguien que se siente perdedor? ¿Cómo van a aplicar la ley los que acatan? ¿Cómo van a desarrollar el plan comercial nuevo los que acatan?

  2. Extraigo : «Construir la relación desde la aceptación del otro como legitimo, es buscar las alternativas más adecuadas para conseguir el fin, es generar resultados a través de las sumas de opiniones, pareceres o puntos de vista que, aunque “a priori” sean dispares, debajo existen soluciones comunes»
    Es curioso, porque utilicé ese mismo cuadro en un trabajo en la Escuela de Coaching. Es tan gráfico…Anclados en nuestros juicios, pegados como con cemento armado, solo sabemos combatir y no compartir. Me ha gustado mucho tu post. Felicidades

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