¿SIN ATISBOS CLAROS EN EL HORIZONTE?

Parte meteorológico: Seguimos en plena borrasca con aparato eléctrico. Las últimas noticias de población desempleada confirman que los nubarrones que venimos viendo desde hace cinco años no se disipan, más bien aumentan.

A pesar de la meteorología tan adversa, La Velázquez sigue su rumbo navegando con fuerza y con un gran espíritu de superación, sorteando hábilmente la gran cantidad de escollos que encuentra en su ruta. Las olas siguen siendo de cuatro y cinco metros pero la fortaleza del casco y, sobre todo, el ánimo de la tripulación hacen que La Velázquez siga capeando con firmeza, atacando las olas por amura.

Hace unos días avistamos un gran buque escuela con el que tuvimos ocasión de mantener una larga conversación. Intercambiamos interesantes conocimientos encaminados a descubrir acciones que nos permitan seguir navegando por estos procelosos mares. Ambos coincidimos en que ante una situación como la actual existen, fundamentalmente, dos clases de naves, las que deciden buscar abrigo en puerto justificando su actitud en la tempestad que estamos atravesando, y las que no se arredran ante la adversidad y continúan navegando sujetando con fuerza el timón.

Estas últimas son las que, haciendo un gran esfuerzo, están invirtiendo en fortalecer las velas, robustecer el casco y, sobre todo, poner los medios para que la tripulación pueda adaptarse a la nueva situación, interiorizándola individual y colectivamente, modificando sus conductas, lo que les permite seguir navegando, a pesar de las condiciones adversas. Y lo que es más importante, cuando empiecen a divisarse claros en el horizonte, estarán preparados para navegar a todo trapo sin miedo a romper las velas.

Afortunadamente, La Velázquez, que no para de navegar, está encontrando en sus rutas naves que mantienen ese mismo espíritu y le están dando la oportunidad de prestarles ayuda para que sus tripulaciones  experimenten la transformación necesaria para hacer nuevas travesías y arribar a nuevos puertos en dónde encontrar nuevas oportunidades que les permitan seguir navegando con ímpetu y prepararse, cuando se divisen claros,  para regatear con sus competidores adelantándoles por babor y estribor.

Paciencia, las previsiones climatológicas siguen siendo negativas, pero La Velázquez sigue aguantando contra viento y marea y sigue acompañando y ayudando a las naves y buques que quieran conseguir este objetivo.

3 thoughts on “¿SIN ATISBOS CLAROS EN EL HORIZONTE?”

  1. Con una tripulación que demuestra una invidiable resiliencia y con una nave tan potente como La Velazquez, las dificultades que este mar tan bravo está poniendo delante de la misma, serán sorteadas para llegar y hacer llegar al resto de las naves a sus respectivos puertos …
    Adelante, Velazquez…!

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