A veces veo cosas que otros no ven. Pareidolia.

a veces veo cosas 2A veces veo cosas que otros no ven . De pequeña jugaba a imaginar formas en las nubes, dibujos extraños en los desconchones de las paredes, figuras imaginarias en las ondas que hacen algunos charcos de agua.

Un día me enteré de que “lo mío” se llamaba “Pareidolia”… ¡¡ y creí que era una enfermedad!!

La pareidolia es un fenómeno psicológico que consiste en percibir un rostro o una figura humana o animal en los lugares más insospechados: la forma en que están colocadas las ventanas/puertas de un edificio, la parte posterior de un despertador, una nube, en una tostada, una grifería, etc.”

Me asusté, yo que en cada picaporte veo una cara y si tiene llave la cerradura, es que está fumando en pipa.

La pareidolia me trajo unos cuantos suspensos por despistes mirando las nubes y serios fracasos amorosos de chicos que huían de la loca que veía caras en las manchas del papel que envolvía el bocadillo… porque antes, las madres nos envolvían el bocadillo del recreo en papel.

Y descubrí que soy ¿”Pareidólica”?… no sé ni si existe la palabra. Pero me dejó preocupada… “¡¡una enfermedad incurable!!, ¡¡un drama en mi vida!!…¿quién me aceptaría?… ¿tendría que vivir mi “enfermedad” de manera clandestina?… ¿Sería contagioso?”… tantas preguntas sin respuesta como imágenes encontraba en las nubes. Hasta mi padre, ajeno a mi “clandestina enfermedad”, dio en el clavo con la misma : “Me parece que no  se ha enterado de nada, Marta está en su nube particular”.

Y conviví con ese “drama” muchos años.

Hasta que hace poco, leí a Carlos Álvarez, profesor de Psicología Cognitiva de la Universidad de La Laguna.“Se suele asumir que el ojo funciona como una cámara de fotos y el oído como una grabadora. La psicología sabe desde hace siglos que no es así. Nuestro cerebro está preparado y diseñado para encontrar patrones hasta donde no los hay”, Esa búsqueda inconsciente de orden en el cáos está probada en la vista y el oído, y es posible que también afecte al resto de los sentidos.”

Y hasta me sentí importante…

Y leí además del mismo autor, Carlos Álvarez
“Las creencias mueven montañas y quien cree es capaz de hacer cualquier cosa. ¿No hay gente que pagaría una millonada por un pañuelo sucio de Elvis? Pues esto es lo mismo”.

Y aunque escribo este post en tono jocoso, hablo muy en serio cuando reproduzco la frase anterior : “Las creencias mueven montañas y quien cree es capaz de hacer cualquier cosa”.

Somos libres y dueños de nuestras creencias, que nos llevan a sentir una emoción, y esa emoción nos lanza a la acción…¡o a la parálisis!! Que es otra suerte de acción.

Y comprendo el gran poder del coaching para gestionar interpretaciones, generando emociones que provoquen acciones. Por eso las creencias mueven montañas…¡¡PORQUE GENERAN UNA EMOCIÓN QUE ACTIVA ESE MOVIMIENTO, ESA ACCIÓN!!!. TODOS SOMOS INTERPRETACIÓN, TODOS SOMOS EMOCIÓN.

Ahora sé que mi “enfermedad” no tiene cura… ni falta que me hace.

Ahora sé que mi “enfermedad” me regala sorpresas a diario, como la que hoy os traigo aquí… ¿qué veis vosotros?… decidme, ¿qué veis?.

Estoy encantada con mi “enfermedad”… me proporciona unos ratos estupendos.

Porque, yo, a veces, ¡veo cosas que otros no ven!

Y ahora, dime ¿qué ves tú?

 

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